domingo, 23 de mayo de 2010

Los huesos infinitos


El peregrino hizo un alto en el camino,
se fundió con la tierra en abrazo eterno
y en entrega absoluta le ofrendó su carne,
sus estaciones y los manantiales del alma.
En solo un instante se perdieron sus pasos
en la avidez del tiempo y se quedaron los huesos
desnudos sin el último adiós y sin besos.
Cuentan que otro peregrino se detuvo
a la vera de los despojos; enjugó una lágrima
de los ojos de su conciencia; se despeinaron
todas las pieles que cubrían su esqueleto
y sobre un puñadito de cenizas sepultó los labios.
Sobre la tierra bendita una flor hirió a los ojos,
era el testigo callado de un milagro de amor.
Se escuchó una risa desde el interior de la muerte.
Se escuchó un sollozo desde el umbral de la vida.
Los huesos infinitos se despertaron como la luz
y convertidos en mañana saludaron al Sol.

viernes, 14 de mayo de 2010

LA CULPA




En el rescoldo del pecho
un diamante anónimo
permanece dormido.
No conoce el mundo,
ignora el fuego y el viento.
Es un cristal intacto
acrisolado por la sangre
jamás expuesto a la intemperie .
La infamia de los ojos
mancilla su pureza:
Sopla , calienta y desangra
hasta que el cristal fundido
se convierte en lágrima.
Mientras, el corazón culpable
para aligerar su conciencia
se agita bajo la piel ; llora
y pide a los ojos, clemencia.
¡ Y ambos son inocentes!

domingo, 18 de abril de 2010

El muro


El agua puede desdibujarse,
escurrirse sobre la piel y los muros.
Puede el agua filtrarse en los confines
y se queda quieta cuando la ciñen.
Presume el agua de la sutileza
conque se pierde bajo la tierra
y dice que puede ser tierna y violenta.
El pensamiento no presume:
-ni siquiera avisa-
vuela y mata con la delicadeza
del que acaricia.
Que nadie intente construir
un muro al pensamiento:
estallará en su cordura.

domingo, 14 de marzo de 2010

La última cena

El verso ciñe cadenas
a las sienes cuando quiere:
Las arrecia con saña
y contra mi cordura arremete.
Sueñan mis ojos al mundo
tras las rejas de la distancia,
atados los versos no pueden
volar con las palomas
y se suicidan en el parto
doloroso de la espera.
Que nadie diga: versos de espanto,
son los dedos convulsos
escribiendo sobre la espada.
Son los versos hambrientos
cenando la última palabra.
Sobre esta cuartilla silvestre
no se ha servido NADA.
Simplemente son marcas de agua.

viernes, 12 de febrero de 2010

Cuerpo rotulado

Mi cuerpo es un mapa cubierto
de rótulos, puntos y señales
exhibiendo latitudes prohibidas
en la jungla anotómica
de mis profundidades.
El tiempo implacable y lento
lo fue marcando despiadado
y se apoderó de mis vísceras,
de mi piel y de mis miembros
y lo fue rotulando:
Piedras para los pies descalzos,
Impotencia para los puños cerrados,
Voz apagada para la garganta
Y velo de nubes para la mirada,
Cárcel para la frente que se quedó sin alas,
Campo minado para el influjo de la palabra,
Nido sin ave para la esperanza de mis versos,
Muro insalvable para los silencios,
Cadenas enmohecidas para los abrazos
Y un silente broche de alcíbar para mis labios,
Sutil licencia para respirar atardeceres
En el aire desconocido de nuevas ciudades,
Sándalo y almizcle para el sudor enojado
Bajando en torrente por el cuerpo helado;
Y el hambre insaciable de banquetes despiadados…
Y yo… rescatando el único pedazo de mi cuerpo
que sin rótulo visible se guardaba las letras
para escupir mis verdades;
porque yo no quería que se quedara huérfano
en el mapa de mi cuerpo rotulado.
Y el corazón haciendo señales como un faro
Guiando a los hombres en sus naufragios.
Entonces un pincel indolente tratando de colorearlo
lo lastimó con saña y el corazón, como el rótulo,
se fue desangrando y el mensaje inédito
que rotulé con lágrimas se fue desdibujando
y disuelto en sangre emborronó mi esperanza.
Y yo no quería que se desangrara
porque era el único rótulo por mí grabado
y el que hubiese expuesto, para que se cantara,
en todas las plazas de mi cuerpo que sin mi permiso
ha sido profanado:
Se ha cubierto de estigmas que son
rótulos manchados y desangrados.

Los rosales calientes se levantan

A mi esposo, siempre

_Te amo.
_Yo también.
_ ¿Te dije que te amo?
_ Lo dijiste.
_¡ Te amo!
_ ¿Eh?
_ ¿ Estás sintiendo que te amo?
_ ¿ Te percatas que te tengo entre mis brazos?
_ ¡ Cuánto te amo!
Los haces tibios del sol
Descubrieron los cuerpos
fundidos sobre las sábanas
tibias y tímidas,
testigos del insomne
fin de acto de un amor
de cuarenta otoños.
Los rosales calientes
se levantan en la frente
de los amantes y las manos
convulsas calan en cada luna
orilla con orilla,
mientras aguardan quién sabe
cuántos inviernos que restan
de la vida.
La espuma besa la espuma.
Al amor de otoño le nacieron alas.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Parábola del beso


Entre el árbol y la Estrella
la distancia se torna de ausencia,
es solamente medir la carencia
desde la copa hasta el brillo.
Una estela de lágrima alcanza el infinito
que desciende hasta la palma de la mano
como un suspiro de amor.
El huracán y el fuego
son el pretexto para fundir
el Universo en el hueco de la almohada.
El huracán no sabe
del suspiro frío
que adormece en medio del fuego.
El sortilegio deviene
en sortear el camino
desde la raíz del árbol
hasta el vórtice del huracán
y en prevenir a la Estrella
del devaste del fuego.
Ambas cimas se besan
en la humedad de la boca.
Entre el árbol y la Estrella: El beso
reduce al huracán en fuego.
Es simplemente la sabiduría del Amor.