miércoles, 27 de octubre de 2010

Un milagro


Mis manos sin luz
han tejido un nido
de rosas entre los dedos.
¡Asombro para los ojos!
Entre las palmas abiertas
un ave de oro canta.
Ha nacido un niño flor
sin dolor.

FANTASMAS


Acuden a mí los fantasmas
como en los miedos infantiles.
Recorren los puntos de mi cuerpo
y despiertan todos mis poros.
Son sombras de otros tiempos
con nuevos trajes y caras;
pero tan tangibles y ciertos
como aquellos días
en que la felicidad
anudaba mis zapatos.

A fin de cuentas


Cuando te diga mañana,
entiende hoy;
cuando te diga espera,
entiende ahora;
cuando te diga no,
entiende sí;
cuando te diga nunca,
entiende siempre;
cuando te niegue,
ámame;
cuando te diga aléjate,
abrázame.
A fin de cuentas
de malos entendidos
se calienta la tierra.

Verso profano


Me gustaría escribir un verso
con el nombre de tus labios.
Me atrevería perfumar un verso
con el olor de tu boca;
así la noche olerá a tus besos
y cuando me hables
se limpiarán las huellas
de tus besos sobre mi espalda.
Un día voy a escribir ese verso
y será un secreto entre tus labios
y mis ansias.
Nadie se dará cuenta.

La hoja en blanco


Este inmenso desierto
ante mis ojos me amedrenta.
Navego de oasis en oasis
y la verdad nunca llega.
Me atrevo a sucumbir
en busca de la letra perdida
y la hoja en blanco me abofetea.
Dicen que son oficios de poeta.

Contra la lógica


Tu boca sabe de besos
y mi boca, de la tuya.
Mis labios a veces rozan
tu boca ausente de besos
y mi boca, por un beso,
se ha perdido en la espuma
de los besos prohibidos.

Versos locos


La pluma escribe avatares
con la simplicidad del orate,
pone ritmos a los montes
y escrutinia silencios en las calles.
No se rinde la cordura
y salpica de humedad a las auroras.
Navegan sin rumbo los signos
y caducan en cada boca.
Estos versos no son locos:
Es la Luna Llena.