martes, 1 de diciembre de 2009

Opciones


En el pecho me caben
todas las penas del mundo.
El mundo no soportaría
todas las penas de mi pecho.
Por ello sepulto mi pecho
en la profundidad del mundo
y le dejo un margen
para arrojar al espacio
el resto de mi esqueleto.

No hace falta


Prescindo del mar y del cielo
para beber el azul;
No necesito de la sangre
para llenar mis venas;
Niego al alba
para que amanezca;
Obvio al sol
para calentar mis huesos;
No hace falta el aire
para respirar;
Me olvido de la vida
para vivir:
Me basta con un abrazo.
El resto es fantasía.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Negaciones


I
Me sorprende la lluvia
con la cara mojada.
No quiere la lluvia
confundirse con lágrima
II
Me sorprende la noche
con la pupila alerta.
No quiere la noche
amanecer despierta.
III
Me sorprende la ausencia
con el olvido en la almohada.
No quiere la ausencia
convertirse en distancia.
IV
Me sorprende la pluma
escribiendo soledades.
No quiere la pluma
anunciar tempestades.
V
Me sorprende un beso
dibujándose en mi cara.
Se niega el beso
a convertirse en fantasma.

miércoles, 28 de octubre de 2009

La injusticia



(A mi nieta, ante la injusticia de un regaño)

Jugaba la abeja con la rosa cada día
porque sus alas carecían de perfume.
Siempre la comunión firmó treguas
de esencia en un aleteo libre de fronteras.
La rosa y la abeja eran felices
sin meditar en espinas ni aguijones.
El viento, sabio consejero,
temía de las inclemencias escondidas
entre la miel y el ala, pero;
su silencio era simplemente un eco en el jardín.
Un día la rosa enojada hirió al insecto en su vuelo.
_ Rosa ingrata, me mutilas el cielo en tu desvarío.
Y en injusta ira mancilló los pétalos vírgenes.
_ Pobre de ti, abejilla, te olvidaste de mi espina
cuando a gritos te pedía que me besaras.
La rosa dejó caer una lágrima sobre la arena
que avara en exceso, se la bebió sin tregua.
No entendió la rosa del aguijón escondido
y la arena insensible se convirtió
en juez inclemente de la hermosura.
¡Pobre abeja insensata, muerta
sin saber lo que la rosa la adoraba!
El insecto perdió la vida en su enojo;
pero la rosa no ha vuelto a creer en la justicia.

domingo, 25 de octubre de 2009

Motivos


Escribo para gritar lo que mi lengua se calla;
para tirar a los barrancos la suciedad de las heridas;
para elevar al cielo las plegarias reprimidas;
para colorear el gris mutilado de las esquinas;
para invadir los cajones que guardan las cosas queridas;
para compartir glorias, derrotas, guerras perdidas;
para inventar las victorias de batallas idas;
para llenar los jarrones con flores encendidas;
para hacer juguetes con las nubes y que rían;
para creer en los fantasmas y en las hadas y en la vida;
para llenar mi universo de fantasía;
para curar con besos las mejillas hundidas…
Por eso… yo no hablo.

domingo, 11 de octubre de 2009

El alma


Dicen que el alma
anda escondida
quién sabe dónde.
Yo sé dónde está el alma
porque al despertar cada día
la veo fundida en la almohada.
Ahora dicen que el cojín
huele a lágrima.

Invitación a la rosa


(Para Jessy, siempre)

Una vez invité a la rosa
a perfumar mi alegría.
La flor en su timidez
quiso regalarme su dulzura
sin desprenderse del tallo,
sin abandonar el jardín
y me ofrendó uno de sus pétalos,
el más oloroso, el más amado:
el del cariño.
Supe entonces que la esencia de la rosa
solamente se respira en el patio
donde duermen las raíces
en cada amanecer de su vida.
Yo guardo el pétalo querido
aunque la flor, jamás esté conmigo.